Expediente abierto · caso cerrado

Sus padres la adoptaron.
Después la drogaron.
Después la mataron.

Asunta Basterra Porto tenía 12 años. Era una niña brillante, adoptada en China, querida por sus profesores. Sus propios padres llevaban meses drogándola con lorazepam. Una noche de septiembre la estrangularon.

True Crime Parricidio 11 min lectura

El 21 de septiembre de 2013, el cuerpo de Asunta Basterra Porto, de 12 años, fue encontrado en una cuneta de la carretera de Teo, a las afueras de Santiago de Compostela. Había sido estrangulada. Las sospechas recayeron inmediatamente en sus padres adoptivos, Rosario Porto y Alfonso Basterra. Lo que la investigación destapó fue mucho peor de lo que nadie imaginaba.

✓ Fuentes verificadas Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, archivos de La Voz de Galicia, El País, El Mundo y declaraciones judiciales públicas (2013-2016).
Ficha del caso
VíctimaAsunta Basterra Porto
Edad12 años
OrigenAdoptada en China
Fecha21 septiembre 2013
LugarSantiago de Compostela
AsesinosRosario Porto y Alfonso Basterra (padres)
Condena18 años de prisión cada uno
Estado RosarioSuicidio en prisión (2020)

Quién era Asunta

Asunta Basterra Porto nació en China en 2001 y fue adoptada siendo bebé por Rosario Porto Ortega, abogada de prestigio en Santiago de Compostela, y Alfonso Basterra Camporro, periodista. Eran una pareja de clase alta compostelana, conocidos en los círculos sociales de la ciudad. Se habían separado años antes del crimen pero seguían compartiendo la custodia de Asunta.

Asunta era una niña brillante. Sacaba excelentes notas, tocaba el violín, hablaba varios idiomas, participaba en actividades extraescolares. Sus profesores la describían como una alumna excepcional, tranquila, madura para su edad. Nadie en su entorno habría sospechado lo que estaba ocurriendo dentro de su casa.

Porque lo que nadie sabía era que durante los meses previos a su asesinato, Asunta estaba siendo drogada. Sus padres le administraban lorazepam — un potente sedante — de forma regular. La niña aparecía en el colegio somnolienta, desorientada, con moratones inexplicables. Los profesores avisaron. Los servicios sociales intervinieron. Pero nadie conectó las señales a tiempo.

Las señales que nadie conectó

→ Asunta aparecía en el colegio con somnolencia extrema y desorientación en múltiples ocasiones


→ Presentaba moratones frecuentes que sus padres atribuían a caídas


→ Los profesores alertaron a los servicios sociales en varias ocasiones


→ Se detectaron niveles de lorazepam en su organismo durante meses antes del asesinato


→ Ninguna investigación previa conectó los síntomas con un envenenamiento deliberado

La noche del 21 de septiembre de 2013

El 21 de septiembre de 2013, Rosario Porto llamó a la policía para denunciar la desaparición de Asunta. Dijo que la niña había salido de casa y no había vuelto. Pocas horas después, el cuerpo de Asunta fue encontrado en una cuneta de la carretera de Santiago a Teo, a pocos kilómetros de la casa familiar.

La autopsia determinó que Asunta había sido estrangulada. En su organismo se encontraron niveles altísimos de lorazepam — la misma sustancia que había estado recibiendo durante meses. La habían sedado antes de matarla para que no pudiera resistirse.

Las sospechas se centraron de inmediato en los padres. Rosario Porto y Alfonso Basterra fueron detenidos en las horas siguientes. La investigación destapó una historia que nadie en Santiago podía creer: los padres adoptivos de una niña brillante llevaban meses drogándola y finalmente la habían asesinado.

"Era la niña más lista de la clase. Siempre atenta, siempre educada. No entendemos cómo pudo pasar esto."

Profesora de Asunta — declaraciones durante la investigación

El juicio: ¿por qué?

El juicio contra Rosario Porto y Alfonso Basterra se celebró en 2015 y fue uno de los más seguidos de la historia judicial española. La pregunta que todo el mundo se hacía era la misma: ¿por qué? ¿Por qué unos padres que habían viajado a China para adoptar a una niña, que la habían criado durante 12 años, decidían matarla?

La respuesta nunca llegó de forma satisfactoria. Ninguno de los dos confesó. Ninguno de los dos dio una explicación. Los peritos psicológicos señalaron la relación tóxica entre Rosario y Alfonso como posible factor: la niña habría quedado atrapada en medio del conflicto destructivo entre ambos tras su separación. Asunta no era para ellos una hija, sino un instrumento de control mutuo.

El jurado los declaró culpables. La sentencia fue de 18 años de prisión para cada uno por asesinato con alevosía. Muchos consideraron la pena insuficiente para la brutalidad del caso.

2001

Rosario Porto y Alfonso Basterra adoptan a Asunta en China.

2009

Los padres se separan. Comienzan los conflictos por la custodia de Asunta.

Primavera 2013

Asunta empieza a aparecer en el colegio con somnolencia extrema y moratones. Los profesores alertan a servicios sociales.

21 Sep 2013

Asunta es asesinada. Su cuerpo es encontrado en una cuneta en la carretera de Teo.

22 Sep 2013

Rosario Porto y Alfonso Basterra son detenidos como principales sospechosos.

2015

Juicio y condena: 18 años de prisión para cada uno por asesinato con alevosía.

2020

Rosario Porto se suicida en su celda de la prisión de A Lama, Pontevedra.

El suicidio de Rosario Porto

En noviembre de 2020, Rosario Porto fue encontrada muerta en su celda de la prisión de A Lama, en Pontevedra. Se había suicidado. Tenía 51 años y llevaba cinco en prisión. No dejó ninguna nota que explicara su acto ni que arrojara luz sobre el motivo del asesinato de Asunta.

Con su muerte, la posibilidad de conocer la verdad completa sobre lo que ocurrió en aquella casa se redujo aún más. Alfonso Basterra sigue en prisión cumpliendo su condena. Nunca ha ofrecido una explicación.

Lo que falló

El caso Asunta puso en evidencia los fallos del sistema de protección de menores en España. Una niña que llegaba al colegio sedada, con moratones, desorientada, fue detectada por los profesores. Los servicios sociales fueron alertados. Pero la respuesta del sistema fue insuficiente y llegó demasiado tarde.

El perfil social de los padres — abogada y periodista, clase alta compostelana — dificultó que las sospechas se materializaran en una intervención efectiva. Los estereotipos sobre qué tipo de familia puede ser maltratadora jugaron en contra de Asunta. Nadie quería creer que aquella pareja culta y respetada pudiera estar haciendo daño a su hija.

La pregunta sin respuesta

El caso Asunta es, quizás, el caso más perturbador del true crime español porque la pregunta fundamental nunca fue respondida: ¿por qué? ¿Por qué unos padres que eligieron adoptar a una niña, que la criaron durante 12 años, que la vieron crecer, decidieron drogarla y matarla?

Rosario Porto se llevó su respuesta a la tumba. Alfonso Basterra nunca ha hablado. Y Asunta, una niña de 12 años que tocaba el violín, sacaba sobresalientes y soñaba con ser alguien, nunca tuvo la oportunidad de crecer.

Asunta merece ser recordada no por cómo murió, sino por quién era: una niña brillante que fue traicionada por las únicas personas que deberían haberla protegido.

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